Entendiendo el comportamiento del cambio climático

Dr. José A. Luque Marín
Doctor en Ciencias Geológicas (CSIC – Universitat de Barcelona)
Efecto del Clima en Registros Naturales Hídricos
Magíster en Hidrogeología (FCIHS)

CEITSAZA está involucrada en la ejecución de Proyectos relacionados con el Cambio Climático actual, y cómo éste afecta a los recursos hídricos del norte de Chile. Asimismo, el entendimiento de los cambios climáticos del pasado también aporta información muy valiosa para comprender la influencia del clima en la disponibilidad de agua superficial y subterránea para la sociedad.

La comprensión del clima y de sus fenómenos asociados es fundamental para evaluar cómo estamos expuestos a sus vicisitudes. Los eventos climáticos asociados a El Niño y La Niña pueden parecer meros acontecimientos aislados. Sin embargo, si nos remontamos atrás, en el pasado, podemos apreciar que dichos fenómenos naturales parecen presentar un comportamiento bien definido. Ordenar estos eventos meteorológicos en el tiempo forma parte del trabajo de las investigaciones meteorológicas e históricas. Pero, ¿y el clima de hace muchos milenios? No tenemos estaciones meteorológicas instaladas que nos aporten datos, ni libros ni escrituras que nos aporten luz al respecto. Sí disponemos, en cambio, de los registros naturales, tales como, por ejemplo, los registros lacustres, glaciares, marinos y dendrocronológicos.

Dichos registros naturales constituyen sistemas susceptibles de plasmar qué eventos ambientales han ocurrido a lo largo de los últimos milenios. De esta forma, se reconstruyen las características paleoclimáticas de una región geográfica y del sistema global del planeta. En los recientes años, numerosos estudios procedentes de testigos marinos y testigos de hielo han permitido adquirir considerable conocimiento sobre las condiciones climáticas globales y ambientales de la Tierra.

Un evento climático identificado ampliamente en numerosos registros naturales de todo el planeta es la Pequeña Edad del Hielo (LIA – Little Ice Age). Dicho periodo, comprendido aproximadamente entre los años 1.300 y 1.850, fue un episodio climático relativamente severo, caracterizado por años fríos. Está mejor documentada en Europa, pero su presencia ha sido constatada en otras regiones del planeta Tierra. La Pequeña Edad del Hielo se encuentra evidenciada en los registros naturales e indica la implantación de condiciones climáticas frías y áridas. En cambio, el Periodo Cálido Medieval (MWP – Medieval Warm Period), que precedió a la Pequeña Edad del Hielo y que estuvo comprendido entre los años 800 y 1.300 aproximadamente, se encuentra evidenciado también en los registros naturales, sugiriendo la implantación de condiciones climáticas cálidas y húmedas.

La Pequeña Edad del Hielo y el Periodo Cálido Medieval no constituyen fenómenos naturales aislados en el tiempo, sino que han estado asociados a un ciclo climático de 1500 años, que corresponden a los eventos de Dansgaard–Oeschger. Estos eventos, a su vez, constituyen tendencias de enfriamiento progresivo, que constituyen el ciclo de Bond. La finalización de un ciclo de Bond está marcada por un calentamiento rápido e intenso del sistema climático. El ciclo climático de 1500 años, junto con los eventos de Dansgaard–Oeschger y los ciclos de Bond, han estado aconteciendo mucho tiempo atrás, a lo largo del último periodo glacial, y ha sido identificada en numerosas investigaciones paleoclimáticas.

El resultado de los científicos nos permiten comprender mejor nuestro clima: el porqué de lo que observamos hoy en día, si dichos sucesos ocurren mucho o no, por qué ocurren, etc. El clima no ha sido siempre igual, y esto origina también cambios y fluctuaciones en los recursos hídricos del planeta. En esta línea, las investigaciones recientes llevadas a cabo por el equipo de Hidrogeología y Paleoclimatología de CEITSAZA han identificado la existencia de oscilaciones de los niveles piezométricos de los acuíferos del norte de Chile, que han sido atribuidas a las oscilaciones ENSO (eventos El Niño y La Niña). Los resultados evidencian una fuerte correlación entre los fenómenos El Niño (como han sido los casos de El Niño de 1997/98 y del más reciente El Niño 2015-16) y valores elevados de la reserva hídrica de los acuíferos. Por el contrario, los fenómenos de La Niña desencadenan periodos de sequía en los acuíferos. Las investigaciones hidrogeológicas llevadas a cabo en CEITSAZA están dirigidas también a evaluar qué cambios han existido en los recursos hídricos en el norte de Chile en los últimos miles de años, mediante el estudio de paleo-manantiales e indicios paleohidrogeológicos diversos que permitan identificar en el pasado periodos climáticos más húmedos en el Desierto de Atacama.

El calentamiento global que estamos experimentando actualmente está afectando los recursos hídricos disponibles, tal como ocurrió con los cambios climáticos naturales ocurridos en nuestro planeta hace miles de años durante el Holoceno y Pleistoceno. En esta línea, CEITSAZA está trabajando en proyectos relacionados con el efecto del Cambio Climático en los recursos hídricos. Las líneas de investigación de CEITSAZA contribuyen a comprender cómo es nuestro clima y qué factores están controlando el cambio climático, los cuales ayudan a esclarecer cómo se comportó el clima en los últimos milenios en la historia de nuestro planeta, y cómo está afectando el actual cambio climático a la reserva de agua del norte de Chile. De su entendimiento podrán preverse cambios climáticos en un futuro donde nuestras sucesoras generaciones deberán estar preparadas para adaptarse a las nuevas condiciones ambientales.